Precauciones que debemos tener cuando Vamos a la Playa

Precauciones playa

¿Estás preparando esas vacaciones tan merecidas para ir a tu playa favorita o hacer una gira por varias playas y zonas costeras? Seguro que la experiencia es increíble y volverás con muchas cosas que contar, aparte de fotografías y grabaciones para mostrar a la familia y amigos. De todos modos y como en cualquier parte del mundo que vayamos, es aconsejable saber los riesgos que tiene cada cosas para poder prevenirlos antes de que ocurran.

No significa que tengamos que estar con los cuatro sentidos esperando que pase algo, pero es conveniente tener algunos riesgos claros cuando vayamos a la playa y entremos en contacto con el mar, el sol y otras cosas. Daremos en el siguiente artículo algunos de los riesgos más comunes que nos podemos encontrar en cualquier playa del mundo.

Empezaremos por un riesgo que está más enfocado a los viajes marítimos y cruceros. Cuando a principios del siglo pasado se hundió el famoso transatlántico Titanic, la mayoría de las muertes fueron a causa de una cosa llamada hipotermia debido a las gélidas aguas. Se pueden tener complicaciones serias cuando el cuerpo permanece en el agua demasiado tiempo si un equipo de protección adecuado, y no hace falta que las aguas sean tan frías como en el caso anterior.

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Cuanto más fría esté el agua, más problemas podemos tener, siempre dependiendo del tamaño y grasa que tengamos en nuestro cuerpo (la gente con más peso se enfrían más lentamente).

Empezar a tener escalofríos y rechinar los dientes puede ser la primera señal de hipotermia. Otros síntomas como un intenso frío, piel muy pálida o azul, confusión mental, pupilas agrandas, dificultad para hablar, un pulso y respiración débil, son otros síntomas de la hipotermia.

Si por el motivo que sea, te quedas a la deriva en el mar, no cometas la equivocación de nadar o moverte mucho en el agua pensando que así te calentarás. En lugar de eso, flota con el mínimo movimiento posible manteniendo la cabeza fuera del agua para reducir la pérdida de calor. La mejor manera de hacer esto es con un salvavidas.

Se debe asumir una posición fetal, ya que es la postura donde menos calor se pierde. Si estamos con gente en el agua, hay que ponerse en círculo poniendo a los niños (si los hubiera) en el centro. De esta manera les daremos algo de calor adicional. Una de las prioridades es salir del agua en cualquier cosa que esté flotando. Una vez fuera del agua, no se debe andar al principio.

Se deben quitar las ropas mojadas y poner encima de la víctima una manta seca. Si lo tenemos disponible, se pueden usar botellas con agua caliente para poner debajo de la manta y así calentar más rápido. No se debe dar nada de beber a una persona con hipotermia ni frotar la piel de la víctima hasta que se haya recuperado.

Aunque el caso anterior es improbable que pase, siempre es conveniente saber lo que hay que hacer. Sin embargo, el siguiente riesgo es más real, y ocurre en todas las playas del mundo demasiado frecuentemente. Ahogarse en una playa que tiene socorristas no es muy probable, aunque si ocurre. Si no hay socorristas, estas probabilidades aumentan y hay que tomar precauciones. De todos modos, ¿Qué podemos hacer para ahorrarnos un susto?

Una cosa que podemos hacer es preguntar a un socorrista por las condiciones del agua y el mejor sitio para nadar. Si hay socorristas en la playa donde estás, nada en una zona cercana para que puedan actuar rápido en casos de que haya problemas. Si no sabes nadar muy bien, no corras riesgos innecesarios. Incluso si se nada bien, hay que ver el estado del mar porque las corrientes nos pueden jugar una mala pasada aunque seamos unos perfectos nadadores. No debemos nadar solos. De esta manera alguien nos podrá ayudar si nos encontramos en una situación de riesgo. Si decides nadar solo, al menos que alguien desde la orilla vigile de vez en cuando.

Por último, aunque vayas en una colchoneta hinchable o algo parecido, no vayas a zonas donde no se pueda nadar. Si por el motivo que sea, caes de este dispositivo, puedes encontrarte en un serio problema. Incluso cerca de la orilla, se pueden formar repentinos “agujeros” que pueden ponernos en peligro.

Las corrientes marinas y otros riesgos

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Las corrientes marinas o resacas que se forma en las playas, son algo a tener en cuenta por cualquiera, incluso si se nada muy bien. Lo que suele ocurrir es que cuando estamos nadando tranquilamente en el agua, podemos notar como las corrientes nos mueve de un sitio a otro. Esto los consideramos normal y hasta divertido. Sin embargo, cuando una persona se ve arrastrada mar adentro sin poder hacer nada, es cuando el pánico entra en juego. Los expertos socorristas aconsejan que es mejor “dejarse llevar por la corriente”, aunque esto puede ser más fácil de decir que de hacer.

Las corrientes marinas son las responsables de casi el ochenta por ciento de los rescates que realizan los socorristas en las playas del cualquier parte del mundo. Estas corrientes – que se forman debido a las mareas – se forman cuando las olas convergen en unos estrechos flujos de agua formadas en canales y en dirección contraria hacia el mar. Incluso el mejor nadador puede verse desbordado si se encuentra en medio de una de estas fuertes corrientes marinas. Por eso los expertos aconsejan no luchar con esta fuerza marítima, sino mantener la calma y usar la cabeza. Esto es la clave para que no ocurra un accidente, algunas veces mortal.

Lo que debemos hacer es lo siguiente: No debemos embarcarnos en desesperados y frenéticos intentos de salir de la corriente. Podemos agitar los brazos para que los socorristas vengan a buscarnos, pero de una forma calmada. Si ves que es factible (dependiendo de la corriente), intenta nadar paralelamente a la línea de costa hasta que hayas salido de la corriente marina. Dependiendo de lo grandes que sean los canales, tardaremos más o menos en salir de esta trampa. De todos modos, si eres capaz de reconocer las zonas de estas resacas o corrientes, podrás evitar caer en una. Busca en la superficie una zona donde hay mucha agitación, formación de espuma y agua turbia por la arena del fondo. Si vemos que las olas rompen más adentro del mar en un mismo punto, desconfía de esta zona.

Otra cosa que debemos tener en cuenta cuando estamos en la playa disfrutando del mar o nuestro océano preferido, es proteger nuestro cuello. Esto puede parecer bastante obvio e innecesario, pero todos los años ocurren muchos accidentes donde esta parte de nuestro cuello se ve afectada. De hecho, hay más casos de los que creemos donde por un simple golpe de mar, tirarnos de cabeza al agua o una ola demasiado grande, puede provocar una parálisis. Ya sea en el mar o una piscina, debemos ser responsables para evitar accidentes, algunos de los cuales puede pasar una factura demasiado grande.

Ya estés haciendo surf, buceando o simplemente jugando, debemos proteger nuestra cabeza y cuello como una prioridad. Para ello, los expertos han creado un protocolo que podemos seguir para no tener accidentes no deseados. Son simples pasos que nos mantendrán más seguros cuando vayamos de vacaciones a nuestra playa favorita:

•No te lances de cabeza dentro de las olas que rompen en la orilla porque el agua puede ser poco profunda.

•No saltes de cabeza al agua desde una roca o plataforma elevada porque puede no haber la cantidad de agua que pensamos. También puede haber obstáculos (rocas, estructuras ocultas, etc.) que podrían golpearnos.

•Si estás haciendo un deporte acuático que implica ser arrastrado a gran velocidad por una lancha, parapente u otra cosa, hay que estar alerta teniendo los brazos frente a nosotros para proteger la cabeza y cuello si fuera necesario.

•Es buena idea mantenerse fueras de las zonas de surf donde las olas más fuertes rompen. Si te encuentras en una zona como esta, hay que pasar por debajo de las olas.

Si te encuentras con una persona que puede tener una lesión en la espina dorsal, lo primero es obviamente llamar a urgencias o en su defecto avisar a los socorristas para que busquen ayuda. Hay que decir a la persona herida que no debe moverse en absoluto. Se la debe ayudar para que mantenga la misma posición hasta que llegue ayuda médica.

Riesgos de las playas contaminadas

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Esta claro que muchos mares y océanos ya no están tan limpios como lo estaban hace varios años, y uno de lo motivos principales es la industria en general. Existen playas que tienen un grado de contaminación demasiado alto para que las personas puedan disfrutar de ellas. Ya no solo puede ser por la industria, sino por tener cerca una salida de restos fecales o por una masificación de gente en temporadas altas, las cuales hace sus necesidades en el agua.

Nadar en aguas contaminadas por deposiciones humanas y de animales, puede desarrollar síntomas tales como dolor de estómago, gastroenteritis, nauseas, vómitos, diarrea, y otros síntomas parecidos a la gripe, como fiebre, dolor de garganta y tos.

En aguas muy contaminadas, se pueden desarrollar enfermedades más graves como el tifus o el cólera. ¿Qué es lo que provocan estos síntomas cuando se nada en una playa contaminada? Principalmente es por tragar agua, pero en otros casos puede ser simplemente con el contacto con la piel, los ojos o una herida abierta.

Mientras que algunas playas tienen carteles avisando del riesgo o de la posible contaminación del agua, no te fíes solo de los carteles para estar prevenido. No todos los sitios tienen un sistema de control efectivo para detectar playas contaminadas. Suele ser buena idea preguntar a la gente local del sitio, los cuales pueden tener información del estado de las aguas. Se aconseja no bañarse en una playa por al menos tres días después de haber llovido, especialmente en áreas urbanas.

Cada vez que llueve en playas cerca de zonas muy pobladas, todo el aceite de los coches, restos químicos en la carretera y otros contaminantes, acaban siendo arrastrados por el agua dentro del mar u océano. Por tanto, hay más probabilidades de que los niveles de contaminación de las aguas suban.

Aparte de todos estos consejos, podemos jugar un papel importante para solucionar el problema de las playas contaminadas. Lo primero es no echar restos desechables al agua. Debemos recordar que no es un vertedero. Es buena idea de llevar algún tipo de sistema para tirar la basura si vamos a una playa que no tiene contendedores.

También alguna forma de controlar las deposiciones, tanto nuestras como de mascotas.  Cuando vamos a una playa, debemos dejarla igual que la encontramos, o incluso mejor. Todos lo agradeceremos y tendremos unas perfectas playas sin riesgos de ponernos enfermos.

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